10 Consejos para formar hábitos
alimentarios saludables durante la infancia.
¿Qué es un Hábito Alimentario?
Un hábito es una acción que se repite constantemente, con lo cual se crean habilidades que se utilizarán en situaciones de la vida.
El proceso de formación de hábitos alimentarios durante la infancia, se basa en la construcción de rutinas alimentarias, en las cuales es fundamental la participación de los adultos o personas encargadas del cuido del niño.
Durante los primeros años de vida, el niño o la niña estructuran e integran a su personalidad los hábitos alimenticios y de estilos de vida saludables, los cuales se refuerzan durante la adolescencia y se mantienen en la edad adulta, que al ser rutinas saludables contribuyen a la promoción de la salud y prevención de la enfermedad del individuo.
La formación de los hábitos alimenticios inicia con el embarazo de la madre, y continúa durante los próximos 6 meses el periodo de lactancia, en el cual la madre va estructurando el horario de comidas y de sueño del bebé. Luego sigue el proceso de aglactación; proceso cuando el bebé empieza a comer alimentos sólidos.
¿Como saber si el bebé esta listo para empezar a comer?
Se debe iniciar entre los 4 y seis meses, pero principalmente cuando el niño es capaz de:
- Sentarse solito o con ayuda y mantiene la cabeza erguida.
- Sigue con la mirada los alimentos y/o la cuchara.
- Tiene el reflejo de abrir la boca cuando le acerca la cuchara, y la cierra cuando saca la cuchara de la boquita
Este proceso de ablactación finaliza aproximadamente al año de nacido el niño cuando ya ha incluido a su dieta todos los grupos de alimentos.
En la etapa siguiente, es cuando los niños inician un intenso proceso de formación de hábitos alimenticios, higiénicos y modales sociales.
¿Como formar hábitos alimenticios saludables?:
- Tómese el tiempo para que los niños se alimenten en un ambiente tranquilo y agradable, evite distracciones (televisión, radios, computadoras) y discusiones fuertes o temas desagradables en la mesa.
- Mantenga los horarios de comidas; establecer el desayuno, almuerzo, cena, una merienda en la mañana y otra en la tarde.
- Promueva una alimentación balanceada y variada para cubrir los requerimientos nutricionales del niño.
- En cada comida debe haber un alimento de cada uno de los grupos de alimentos (lácteos, carnes, harinas, grasas, frutas y verduras).
- Antes de las comidas, no le de alimentos dulces o snacks para no disminuir el apetito del niño.
- No lo obligue a comer, el niño comerá cuando le de hambre. Al año y medio de vida rechazará todos o muchos de los alientos que le ofrezca.
- Ofrézcale los alimentos rechazados en una presentación diferente, con figuras y colores atractivos para ellos.
A los niños les gustan las comidas atractivas, cuide mucho:
- Los sabores: evite condimentos fuertes y picantes, ya que a los niños les gustan los sabores suaves. Evite las frituras, el uso de la sal y azúcar para que el niño se acostumbre al sabor autentico de los alimentos.
- Los colores: la comida debe ser visualmente atractiva; combine los colores según los grupos de alimentos.
- Las texturas: se va modificando con la edad pero generalmente prefieren las texturas crujientes.
- Presentación de las comidas: introduzca los alimentos en diferentes formas geométricas: círculos, cubos, palitos, triángulos, entre otras.
- Temperatura de los alimentos: debe ser moderada, ni demasiado frío ni demasiado caliente.
- Tamaño de las porciones: sirva porciones pequeñas.
- Evite hacer prohibiciones innecesarias o premiar con alimentos.
A medida que los niños crecen, involúcrelos en la preparación de los alimentos, llévelos con usted a hacer compras y que escojan ellos mismos los alimentos que desean comer. También, bajo su supervisión, los niños le pueden ayudar en la cocción de los alimentos.
El niño durante este proceso se encuentra en una formación constante de su identidad, lo cual sumado a factores nutricionales y fisiológicos durante el crecimiento, el gusto, tamaño de las porciones y preferencia de los alimentos cambiará, para aprender a disfrutar más los alimentos y suplir los requerimientos nutricionales según la etapa de desarrollo del niño.
Es la etapa de la infancia un momento donde se forman los hábitos alimenticios que la personan mantendrá durante la edad adulta, por lo que es mas fácil y saludable formar buenos hábitos alimenticios, ya que de lo contrario los niños aprenden actitudes y comportamientos negativos los cuales se van a mantener en la adultez favoreciendo enfermedades crónicas como la obesidad, diabetes, presión alta, colesterol y triglicéridos altos entre otros padecimientos.
¡Sea ejemplo siempre! Si usted tiene buenos hábitos alimentarios su hijo también los tendrá.
Annette Feyth Ulloa
Nutricionista Cepef |