Los beneficios de la educación
bilingüe precoz sobre el desarrollo cognitivo y lingüístico
de los niños han sido comprobados en amplios estudios
alrededor del mundo. La exposición de niños
a situaciones lingüisticas distintas puede evitar
que el niño cree indefensión y, esto a su
vez, tiene consecuencias importantes en el nivel cognitivo
(conocimiento), motivacional, y emocional.
Sin duda alguna, hoy día el aprendizaje y la enseñanza
de segundas lenguas se ha convertido en una herramienta
fundamental para nuestros niños pues, con ella,
pueden actuar e influir en el mundo globalizado. Es seguro
también que a través de la enseñanza
de segundas lenguas una serie de dispositivos en el cerebro
se vean estimulados y se obtengan beneficios tanto en
el nivel de la lengua materna y como en el nivel de la
lengua extranjera.
Hoy día estamos muy conscientes de los beneficios
de las lenguas extranjeras , pero ¿esto es sólo
trabajo del docente que las enseña? ¿qué
puede hacer usted cuando su hijo o hija estudia un idioma
que usted no conoce?
¿Cómo le ayudo?
Quizás usted no se ha dado cuenta de que sin usted,
su hijo no hubiera aprendido a hablar tan fácilmente
su lengua materna. Pero tampoco usted tiene la responsabilidad
de enseñarle otro idioma si no lo conoce. Como
tampoco tiene la responsabilidad de ayudarle con cada
una de las materias de la escuela. Algunas veces será
mejor recurrir a algún profesor que nos ayude.
Entonces ¿cuál es su papel? Es muy sencillo;
usted debe convertirse en la alumna o el alumno de su
hijo o hija. Por ejemplo, usted puede pedirle a su hijo
o hija que le diga cómo se dice alguna palabra
en ese idioma, mientras usted repite y él o ella
la corrije. De esta manera, ustedes repasarán el
vocabulario estudiado y usted aumentará la autoestima
de su hijo. Con esta actividad usted le está dando
un lugar de poder y conocimiento a su hijo. Usted le habrá
dado la oportunidad a su niño de ser un profesor…..
De hecho, en Global Kids, utilizamos una técnica
específica en donde el niño es quien le
dice al profesor qué debe hacer. ¡Siempre
funciona de maravilla!
También pueden buscar juntos las definiciones
en un diccionario, pueden buscar la información
en internet sobre algún tema, puede pedirle al
niño o a la niña que le lea un cuento en
ese idioma (aunque usted no entienda) y préstele
mucha atención. Luego pídale que le explique
la historia si gusta profundizar en contenido y en la
expresión oral de su hijo en lengua materna.
Lo importante es que usted permita que sea su hijo quien
le vaya enseñando poco a poco ese idioma a usted.
Con esta actitud, él tendrá un papel más
activo y su aprendizaje se acelerará. Además,
usted estará contribuyendo a que su hijo sea responsable
de su propio aprendizaje y no usted.
Si quiere ir más a fondo, quizás sea conveniente
que usted le solicite al profesor del idioma, una lista
básica de vocabulario que su hijo va a estudiar
durante el año con la transcripción fonética
y así usted podrá tener un acercamiento
a la pronunciación adecuada.
Y si con esto no es suficiente para usted porque usted
es una persona muy exigente consigo misma: ¿por
qué no se toma unas clases del idioma meta junto
con su hijo? Esto les permitirá a ustedes compartir
tiempo juntos en una actividad nueva para ambos. Su hijo
se sentirá muy feliz de que usted y él o
ella sean compañeros de clase. Esta opción
también la puede experimentar con Global Kids.
¿Y las tareas que deja el profesor?
El reto lo tiene el docente. Él o ella debe saber
aprovechar el tiempo de su lección con el fin de
que a través de actividades significativas el niño
pueda recordar en casa los sonidos o el vocabulario nuevo.
El docente debe adaptar sus trabajos extraclase a algo
que los niños puedan hacer con ayuda de sus padres,
sin requerir por parte de éstos últimos
un conocimiento de la lengua.
En la clase de idiomas, cualquier logro o esfuerzo debe
ser reconocido por el docente. Para que existan estos
logros, al niño deben recordársele las actividades
exitosas una y otra vez para que pueda irse desvinculando
del contexto y pueda dar significado a las palabras sin
recurrir a elementos extralingüísticos. Así
alcanzará una buena compentencia lingüística
y una competencia comunicativa.
Lo que debemos saber....
Para un niño, el aprendizaje de otro idioma no
se diferencia mucho del aprendizaje del idioma materno.
De hecho, gran parte de la tarea es la misma, debido a
que hay procesos similares en ambos. Los niños
aprenden al hacer algo. Ellos aprenden el idioma al jugar
un papel activo en algo que les interese y que sea apropiado
para su edad y sus habilidades. Los adultos le llaman
jugar, pero para el niño no existe diferencia entre
el trabajo y el juego.
De modo que, cualquier programa de enseñanza dirigido
a esta población debe contemplar el desarrollo
físico y motor porque la estimulación de
los órganos periféricos, sensoriales-perceptivos
y motrices incidirán positivamente en el desarrollo
del lenguaje, tanto desde el punto de vista de la comprensión
como el de la producción.
Cualquier enseñanza temprana también debería
ser individualizada para una mayor efectividad. La estimulación
temprana es lo que se recomienda con el fin de aprovechar
la plasticidad cerebral con la que contamos cuando somos
niños. Debemos saber que en nuestros primeros años
de vida el cerebro cuenta con una plasticidad neuronal
que permite adquirir conocimientos diversos en poco tiempo.
Conforme vamos creciendo, esta plasticidad neuronal se
va perdiendo lo que implica un esfuerzo mayor para adquirir
algo.
¡Cuidado!
Con el fin de reafirmar su autoestima e independencia,
el profesor o padre de familia nunca debe hacer las tareas
o actividades por el niño; se le deben dar las
herramientas y el tiempo necesario para que él
logre por sus propios medios lo que se le pide. Hay que
tener claro que toda persona se construye una imagen de
sí misma en función de la opinión
que percibe en otros individuos del mismo grupo social.
Autora:
Karla Ramos Rivas
Directora
Global Kids
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